El pasado 25 de junio de 2020, el Pleno del Consejo General del Poder Judicial aprobó una Guía de criterios de actuación en materia de custodia de los hijos tras la ruptura matrimonial.

El documento es un instrumento útil para los miembros de la Carrera Judicial, a fin de que adopten decisiones relativas a la custodia de los hijos en los procesos de separación o divorcio.

La Guía analiza el impacto psicológico que supone la ruptura de la pareja sobre los miembros de la familia, teniendo en cuenta que la ruptura de pareja de los progenitores es uno de los factores más importantes que inciden en la estructura familiar y en las relaciones entre sus miembros.  Entre los contenidos del texto, nos encontramos también con una guía de criterios a tener en cuenta para las decisiones sobre patria potestad o custodia en situaciones familiares de violencia sobre la mujer o violencia de menores y una serie de propuestas y recomendaciones de mejora.

Dentro de las propuestas y recomendaciones de mejora, la Guía recomienda con urgencia una reforma orgánica que establezca la especialización en materia de familia de los órganos judiciales, tanto de primera como de segunda instancia. La creación de la especialización en materia de familia, dentro del orden jurisdiccional civil, debe ir acompañada de una reforma adecuada de la planta judicial, de la creación de secciones especializadas dentro del Ministerio Fiscal así como la aprobación de un Código de Familia.

Respecto a las propuestas de naturaleza procesal, la Guía establece la obligación por Ley de las partes en cualquier procedimiento de familia de aportar, tanto con los convenios reguladores de los procedimientos consensuales como con las demandas y contestaciones a la demanda de naturaleza contenciosa, un plan de parentalidad que proponga una regulación concreta de los elementos esenciales relativos al ejercicio de la responsabilidad parental y al sostenimiento de los hijos/as. También establece la necesidad de incorporar a la Ley de Enjuiciamiento Civil normas concretas relativas a la ejecución de las sentencias dictadas en procesos de familia.

Uno de los puntos de naturaleza sustantiva a destacar, consistiría  en que debe introducirse en el Código Civil una regulación completa de los diferentes regímenes de custodia, incluyendo dentro de ellos la custodia compartida. De este modo, la nueva regulación propuesta habrá de determinar los criterios a tener en cuenta para la determinación del régimen de custodia procedente en cada caso.

En resumen, los criterios a tener en cuenta para determinar uno u otro tipo de custodia, partiendo de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, serán: 1) La opinión manifestada por los hijos e hijas menores, teniendo en cuenta la voluntad de los menores, expresada con madurez y de forma razonada; 2) Capacidad, aptitud y habilidad parental. La capacidad hace referencia a las condiciones personales necesarias para ejercer adecuadamente la guarda o custodia por la presencia de alguna enfermedad o trastorno mental, drogodependencia o patología que acreditativamente obstaculice el correcto ejercicio de las funciones propias de la guarda de menores. Por su parte, la aptitud y habilidad parental hacen referencia a las habilidades personales de cada progenitor para el ejercicio de las diversas funciones parentales; 3) Disponibilidad de ejercer la custodia, es decir, la existencia en la vida de cada progenitor de ejercer unas condiciones de trabajo, posibilidad de conciliación de la vida laboral y familiar, vivienda, etc; 4) La actitud de los progenitores. La actitud que cada uno de los progenitores muestra a la hora de asumir sus deberes y respetar los derechos del otro; 5) Vinculación psicológica o apego. Debe tenerse en cuenta la relación que el menor o menores hayan establecido con cada progenitor durante la convivencia y en la fase post-ruptura; 6) Arraigo social y familiar de los hijos. Este criterio está dirigido a evitar a los hijos e hijas el sufrimiento, añadido al cambio de vida que supone la ruptura, que supondría tener que romper con lo que hasta entonces ha sido su entorno de protección, confort y seguridad; 7) Mantenimiento del statu quo con el fin de preservar la estabilidad de los hijos: continuidad de la figura cuidadora principal o cuidador primario. Resulta beneficioso para el/la menor el mantener como cuidador principal a aquél de los progenitores que ha venido asumiendo dicho rol de manera preponderante durante la convivencia, ya que, es el sistema que mayor estabilidad va a proporcionarle; 8) Existencia de conflicto entre los progenitores en tanto tenga incidencia sobre el menor. Debe superarse la idea de que cualquier clase de conflictividad o mala relación entre los progenitores excluye la guarda o custodia compartida. La inmensa mayoría de las rupturas llevan aparejado un cierto grado de conflictividad entre las partes. Lo importante aquí es averiguar el nivel de conflictividad y si ese nivel es tal, que implica una ruptura total de los canales de comunicación entre los progenitores; 9) La edad de los menores, destacando que se desaconsejan los repartos de tiempo prolongados entre uno y otro progenitor y, por tanto, sin contacto con unos de ellos, respecto a los menores de corta edad; 10) Recomendaciones de los informes periciales psicosociales. Respecto a este criterio, no cabe desplazar la responsabilidad de la decisión acerca del sistema de custodia más conveniente en cada caso del Juez a los peritos. La decisión final es del Juez, que deberá adoptarla valorando conjunta y razonadamente toda la prueba practicada, incluyendo un análisis crítico del dictamen del equipo técnico psicosocial.

La Guía de criterios de actuación en materia de custodia de los hijos tras la ruptura matrimonial, es una herramienta de apoyo para los miembros de la carrera judicial, a la hora de determinar el modelo de guarda y custodia adecuado al caso concreto, garantizando siempre el interés superior del menor.

La Guía la podemos consultar en el siguiente enlace:
http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Temas/Igualdad-de-Genero/Estadisticas–estudios-e-informes/Estudios/Guia-de-criterios-de-actuacion-judicial-en-materia-de-custodia-compartida

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